lunes, 11 de noviembre de 2013

Tutorial para fotografiar desnudos



La fotografía de desnudos – en muchos sentidos– se parece a tener sexo y casi sigue sus mismos paradigmas. Así que ya sea porque quieras comenzar tu propia página XXX amateur, hacer desnudos artísticos o -simplemente- sacarle fotos a tu novia desnuda, este es el tutorial a leer. En el mundo de la fotografía profesional, los desnudos podrían no tener secretos; aunque tampoco es tan así. Muchos de los consejos que se pueden ofrecer al fotógrafo amateur también son válidos incluso para los más avezados profesionales de la disciplina. Pero veamos primero unos pocos consejos para principiantes.

De modelos, cámaras y luces

Todas las personas tenemos un lado sensual. No es preciso ser una conejita Playboy. Si quieres obtener fotos sorprendentes, artísticas, eróticas o simplemente excitantes, es obligación del fotógrafo descubrir y explorar esa sensualidad que todos tenemos. Aunque una modelo acostumbrada a las sesiones fotográficas simplifique mucho el asunto, hay cosas que se pueden hacer para mejorar la experiencia y que ayudan mucho cuando la modelo es novata. Una de ellas es la iluminación que utilizas. La preferida por los mejores fotógrafos, en el caso de interiores, es la que procede del reflejo de una fuente de luz, y si no cuentas con un estudio entonces una buena opción es conseguir un pequeño reflector y apuntarlo al techo de la habitación (hacia arriba y un poco hacia atrás del fotógrafo funciona bien). Esto inunda el cuerpo de la modelo con una luz suave y las imágenes quedan más nítidas.

Puedes usar la luz de mesillas de noche y lámparas sólo si buscas un efecto más artístico, ya que así la modelo se verá algo difusa y rodeada de colores cálidos. La luz directa del flash siempre produce un estilo amateur; sólo te la recomendamos en caso de que busques detalle antes que arte. En exteriores es mejor elegir una pared donde haya medias sombras antes que la luz directa del sol. En cuanto a la cámara, cualquiera con 4 o 5 megapíxeles sirve para comenzar.

Si quieres más posibilidades, compra unos lentes y un flash externo. Compra un par de tarjetas de memoria lo más grandes que te lo permita tu presupuesto (dos de 1 gigabyte sería óptimo). Lo ideal de la cámara que elijas es que sea capaz de tomar fotografías a gran velocidad, para no perder detalle y luego seleccionar las poses más convenientes. Tener una buena capacidad en memoria es indispensable para no tener que pausar la sesión para descargar las fotos al ordenador. Como verás a continuación, es importante no detenerse una vez comenzada la sesión.

En el lugar y momento correctos

Fotografiar a una persona desnuda necesita del mismo cuidado que acostarse con ella... ¡pero antes de que nos malinterpretes, déjanos explicar un poco! Las mejores fotos de desnudos son las que se ven naturales. Así como el sexo forzado, las tomas impuestas son un error. Una modelo que se sienta incómoda (hablamos de modelos femeninas ya que es lo usual en este tipo de fotografías) podría arruinar una sesión de fotos por completo, haciéndote perder tiempo, posiblemente dinero, e incluso autoestima. Una vez peinada y maquillada, comienza la sesión y dile que se sienta tranquila. Permítele desnudarse paulatinamente, que ella sea quien decida qué quitarse primero. Siempre mirando a cámara es mejor. Al final de la sesión puede quedarse con los zapatos puestos, aros o pulseras, un cigarrillo. Así es más sensual que desnuda por completo. Evita fotografiarle cicatrices, tatuajes y piercings. No le pidas que pose con juguetes eróticos si quieres que no sea vea vulgar.

Te damos seis consejos de oro:

1. Elige el espacio para las tomas de acuerdo al nivel de compromiso de tu modelo. Si notas que ella procede con cierta timidez, el mejor lugar es en interiores: una habitación, un garage, el living de una casa, la cocina, etc.; cualquier espacio cerrado donde no haya miradas indiscretas que la pongan nerviosa. Desecha los lugares abiertos como calles, plazas y escaparates, a menos que estés totalmente seguro de que no hay nadie espiando. El escenario no tiene que ser bonito siquiera, es secundario. Si lo preparas demasiado podrías perder el encanto de lo natural.

2. Luce profesional. A medida que la modelo va dejando su atuendo por todo el lugar, no pienses en nada más que en capturar las mejores poses y momentos. No comiences a sudar, no tragues saliva, no te quites la camisa, disimula que estás ante una mujer desnuda; no importa que sea tu esposa, tu amante o tu mejor amiga, en este caso es solamente una mujer que se encuentra sometida a las mismas reglas que una modelo amateur o profesional. No hagas distinciones.

3. Evita los cambios de atuendo. Aunque hacer que tu modelo haga un cambio de ropas o accesorios te brinda mayores posibilidades a la hora de seleccionar las mejores capturas, no te lo aconsejamos. Es lo mismo que ir a cepillarse los dientes en medio del acto sexual. Una buena sesión de fotografías eróticas no se debe interrumpir si quieres conseguir los mejores resultados. Tienes que permitir que la modelo comience a desnudarse de a poco, hasta llegar a un verdadero clímax fotográfico. No la detengas si no es absolutamente necesario. No hay nada peor que dejar enfriar ese momento especial entre modelo y fotógrafo.

4. Déjate llevar si es preciso. No, no te queremos insinuar que te arrojes encima de tu modelo en medio de la sesión. Siempre frío como un témpano, persíguela por todo el escenario sin parar de capturarla, y no te detengas cuando ella intente poses o situaciones que no habías indicado o que escapan a tu idea de la sesión. Déjala hacer. Ella también está poniendo su parte en el proceso creativo. Como en el sexo, si ambos ponen lo suyo el resultado es mucho más satisfactorio. Recuerda que luego siempre podrás seleccionar las capturas que más te convengan. Mientras tanto, si ella decide volverse loca y treparse al candelabro, tú sólo sigue fotografiándola y animándola a continuar con soltura. 5. Dile que lo está haciendo bien. Si en medio de la noche, enredado en los brazos de tu amante, pronuncias ciertas palabras mágicas como "eres maravillosa" o "me haces sentir en las nubes" seguramente tendrás tu recompensa. En una sesión de fotografía de desnudos es lo mismo. Dile a tu modelo que se ve grandiosa, que lo está haciendo maravillosamente bien. Mientras ella cambia de poses y te sonríe, asegúrale que todo está saliendo genial y que es una estupenda sesión fotográfica. Eso la soltará y le dará esa confianza que necesitas para que tus fotos reflejen la belleza natural de tu modelo.

6. Jamás le muestres sus fotos en medio de la sesión. La regla de mayor importancia, la que siempre debes tener presente. Podrías olvidarte de todo lo que te hemos recomendado en este artículo, incluso podrías dejar de leerlo ya mismo, pero lo que jamás debes olvidar es esta regla de oro: nunca, nunca, NUNCA debes ceder al berrinche de tu modelo: NO LE MUESTRES LAS FOTOS durante la sesión. ¿Y eso por qué? Pues es muy simple: Lo que quieres es que ella se vea natural al posar, que se sienta bonita. Muéstrale sus fotos y verás que sus ojos se opacan y en la siguiente toma luce rígida. Algunas más, otras menos, pero todas sin excepción perderán su naturalidad tratando de verse "mejor". Siguiendo estos consejos tendrás una modelo confiada en sí misma, sonriente si es su estilo, maliciosa si lo prefiere. Déjala elegir cómo quiere ser fotografiada. De nada te serviría forzarla a parecer lo que no es porque invariablemente las capturas lucirán poco naturales.

Hombre prevenido vale por dos

La fotografía de desnudos siempre es materia interesante. Lo primero es conseguir a tu modelo. Puedes convencer a tu mujer, a tu amante, a tu amiga, o simplemente pagar a una modelo para que sea tuya durante dos o tres horas. Puedes tomarlo como un juego o como un trabajo. De cualquier manera, un consejo sano es dejar por escrito la autorización del o de la modelo para el uso de las fotografías. Aunque se puede llegar a un acuerdo en forma verbal, ya sabes que a las palabras se las lleva el viento. Hazlo siempre con tu modelo, sea quien sea; si es necesario explícale por qué. Esto también le dará confianza en ti. ¡Y te dará confianza a ti! La autorización puede ser un simple papel impreso con tu firma y la firma de la modelo. Toma una fotografía de ella sosteniendo el papel (que se vea su firma al menos) y otra con sus credenciales. Guarda la autorización junto con los originales de las fotografías. La autorización podría decir algo como:

PERMISO PARA FOTOGRAFÍAS

Autorizo a (tu nombre) a tomarme fotos y/o grabarme en vídeo. Estas imágenes pueden ser utilizadas para exhibiciones, folletos, boletines de prensa, archivos, comunicados de prensa, publicidad y sitios Web de (tu nombre). Por este medio otorgo el permiso a (tu nombre) para tomar y reproducir fotografías y grabaciones en vídeo para publicación, incluyendo la publicación para fuentes nuevas y otras fuentes para todo propósito educativo, comercial, publicitario y otros determinados por (tu nombre). Nombre en letra imprenta: Firma: Fecha: Dirección: Ciudad, Estado:

El acto final

Muy bien. Ha terminado la sesión de fotos, la modelo se ha ido conforme con tu desempeño, aunque ansiosa por ver los resultados. ¿Qué viene a continuación? Hay que seleccionar las mejores capturas, aquellas donde la modelo se ve absolutamente encantadora, o sugerente, o promiscua. Ese momento no es inmediato, déjalo si puedes para mañana. Debes trabajar en frío, y para ello necesitas salir del éxtasis fotográfico. Ve a comprar unas pizzas y mira televisión. Al día siguiente, luego de seleccionar las mejores fotografías, toma tu tiempo para retocarlas con Photoshop o el software de edición que te guste, eliminando imperfecciones o quizás aplicando filtros y efectos especiales para mejorar la luz. Y ya por último imprime algunas para saciar la curiosidad de la modelo. Ponlas en un sobre con su nombre. Te lo agradecerá. Ah, y no te olvides. ¡Siempre mantén tu equipo en condiciones!

Via: Luz Nocturna

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